Ajuca

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

No tiene despedicio. Entre las “cláusulas” del contrato destacan casi todas, la verdad):

  • No casarse Ya se sabe que el matrimonio anula toda capacidad laboral/intelectual).
  • No andar en compañía de hombres se puede correr en compañía de hombres en todo caso).
  • Estar en casa entre las 8 de la tarde y las 6 de la mañana que hay mucho hombre en la calle).
  • No pasearse por heladerías de la ciudad que tienen mucho peligro las heladerías… se empieza por una straciatella y acaba una en compañía de hombres).
  • No abandonar la ciudad bajo ningún concepto sin permiso del presidente del Consejo de Delegados y menos para ir a una heladería del pueblo de al lado a las 9 de la noche y en compañía de hombres).
  • No fumar cigarrillos aquí no dice nada de canutos… menos mal).
  • No beber cerveza, vino ni whisky aquí no dice nada de ron, ginebra… hay que estar más al loro con los contratos, señor Delegado).
  • No viajar en coche o automóvil con ningún hombre excepto su hermano o su padre si no fuera padre o hermano se le quitarán los correspondientes puntos del carnet al conductor).
  • No vestir ropas de colores brillantes que en 1923 no se puede ir por la vida como el payaso de micolor).
  • No teñirse el pelo y menos de colores brillantes).
  • Usar la menos dos enaguas no brillantes… de tanga ni hablamos).
  • No usar vestidos que queden a más de cinco centímetros por encima de los tobillos (porque se te verían las dos enaguas y para los hombres por aquella época ver una enagua es como ahora cuando vemos el triangulillo del tanga a alguna).

En fin, aquí va el documento completo que me llegó…

CONTRATO MAESTRAS EN 1923 [PDF]

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar


Siguenos:


 
 

Suscriberse a Newsletter

Suscribete a nuestras Newsletter y periódicamente recibirás un resumen de las noticias publicadas.

Formulario de Acceso