Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

En los últimos 200 años, la población ha crecido como jamás hubiéramos podido imaginar y, no obstante, si falta comida en alguna parte de todo el mundo no es ya que no se logre generar.

"Los habitantes del mundo jamás llegará a los 9 mil millones de individuos.

Cómo evoluciona la población

El modelo de Naciones Unidas tiene, fundamentalmente, 3 gigantes límites: las tasas de fertilidad, las tasas de migración y las tasas de mortalidad. La razón es sencillo: en comienzo, toda estas cosas deberían verse en reflejadas en las 3 tasas primordiales y sí, es cierto.

Ejemplificando, la tasa de natalidad en Filipinas es bastante parecida a la que había en los años 60 en EEUU.

El problema es que a medida que EEUU tardó 160 años de pasar de 3.7 hijos por familia a 2.7, Filipinas lo ha elaborado en 15 años.

¿Qué está ocurriendo en África?

La primera contestación que tenemos la posibilidad de intentar es que el conjunto de naciones africano se está urbanizando casi 2 veces más veloz de lo cual lo hace el planeta y las metrópolis nos realizan tener menos hijos.

Las localidades son espacios donde tener varios hijos no implica un retorno económico fundamental. En el planeta rural un infante es un activo, en la metrópoli es una carga. Y parte del encallamiento demográfico de las naciones occidentales se debería a que sus ámbitos rurales se pareen más a pequeños barrios urbanos recluidas que al mundo rural del resto de todo el mundo.

Los habitantes del mundo se está realizando urbana a marchas obligadas: En 2007, la mitad de la especie humana ya vivía en metrópolis por primera ocasión.

Acaba de salir ‘Empty Planet’, un libro del periodista canadiense John Ibbitson y el politólogo Darrell Bricker en el cual se examina con detalle no solo las cifras en general poblacional universal sino, más que nada, qué es lo cual provoca que la población tenga hijos.

En ‘Empty Planet’, Ibbitson y Bricker hacen encuestas en bastante más de 26 comunidades diversas y los resultados parecen convincentes: a la pregunta “¿Cuántos hijos deseas tener?”, la contestación tiende a converger alrededor de ambos retoños.

Las localidades de todo el planeta son, en esencia, la misma metrópoli: una localidad donde se poseen pocos hijos.

Si tras la pandemia, la gente vuelve a conocer el pueblo y el campo y se le dota de infraestructuras, servicios médicos y colegios, es posible que la población dure más tiempo, de lo contrario el colapso está garantizado.