Ajuca
Muchas veces nos interesa automatizar la conexión SSH o la descarga (download) o envió upload) de un fichero/s mediante SCP en un servidor remoto del cual no tenemos acceso directo y por tanto tenemos que indicar un login y contraseña en el momento de ejecutar la conexión.
En Unix tenemos muchas formas de automatizar estos scripts como p.ej usando expect) pero para simplificar el uso de este proceso y que pueda ser probado también por usuarios desde Windows que me imagino les interesara bastante), hoy voy a hablar de las utilidades PSCP y PLINK incluidas en la pagina de descarga de PUTTY.
Que queramos navegar anónimamente no significa que estemos haciendo algo ilícito, simplemente podemos querer navegar anónimamente para proteger nuestra privacidad.
Para navegar de manera anónima bajo Linux, utilizaremos un proxy (privoxy) y la red anónima Tor.
Instalamos Privoxy y Tor:
$ su -c "yum install privoxy tor"
Editamos la configuración del proxy:
$ sudo vi /etc/privoxy/config
y colocamos la siguiente línea al final del archivo:
@GonzaloToca.El precio chino es uno de los mejores candidatos a convertirse en la fiebre del oro del SXXI. Los delincuentes, la absoluta minoría en uno de los países donde más duro se trabaja en todo el mundo, lo saben y por eso se ponen en contacto con los ejecutivos españoles para ofrecerse como proveedores de confianza. El primer tipo de estafa posee una coartada ideal.
Hasta los años 90, los poco más de 500 habitantes que residían en la isla de Sark tenían una vida tranquila. En los últimos 50 años, lo más grave que había ocurrido allí había sido un par de robos y el intento de invasión de la isla por parte de un solo hombre: André Gardes, un físico nuclear en paro de origen francés, que, en agosto de 1990, colgó varios carteles anunciando que a las 12 del mediodía del día siguiente se apoderaría del lugar. Gardes iba provisto con un arma semiautomática y fue detenido por uno de los dos policías que trabajan en Sark cuando se encontraba sentado en un banco esperando la hora de realizar la invasión.
Menuda pesadilla la que ha sufrido Rom Houben, un ciudadano belga de 46 años, que ha tenido que esperar 20 años a que su estado fuera correctamente diagnosticado. Después de un accidente de tráfico, quedó en estado vegetativo y le diagnosticaron un coma irreversible, pero se equivocaron. Su cerebro funcionaba perfectamente y se daba cuenta de todo.






