Ajuca
Si el objeto de este artículo fuera un estreno hollywoodiense, bien podría presentarse de la siguiente forma:
De los creadores de grandes clásicos como el aeropuerto sin aviones, el tren de alta velocidad sin pasajeros y el centro cultural sin programación, llega ahora su gran éxito de crítica y público: el puerto deportivo sin barcos y la autopista de peaje sin vehículos.
Despropósitos por tierra, mar y aire
Han sido muy famosos los casos del Aeropuerto de Castellón, un aeropuerto para las personas, para los halcones, para las águilas y para los hurones pero todavía no para los aviones; la línea de AVE Toledo-Cuenca-Albacete, que se cerró porque era utilizada a un 0,5% de su capacidad unos 9 pasajeros al día); o el Centro Cultural Internacional Avilés que no solo suspendió su programación estable, sino que ¡ha perdido hasta el nombre! AKA Centro Cultural Internacional Niemeyer). El coste que han supuesto para las arcas públicas han sido: unos 151 millones de euros el Aeropuerto de Castellón, unos 18.000 euros diarios la línea de AVE Toledo-Cuenca-Albacete y más de 43 millones de euros el Centro Cultural Internacional Avilés. Aun habiendo sido un éxito de funcionamiento se podría entrar a valorar la oportunidad de ese nivel de gasto, pero cuando ni siquiera dan el servicio para el que fueron concebidas solo queda la vergüenza. Y la vergüenza lleva al odio, el odio lleva a la ira y al final acabas en el Lado Oscuro y sin un euro en las arcas públicas.
Un estudio realizado por la Universidad de Tufts, en Massachusett, afirma que las mujeres que tienen relaciones sexuales ocasionalmente son más propensas a morir súbitamente.
Según dicha investigación, el sexo regular se encuentra en la categoría de ejercicios cardiovasculares, los cuales minimizan el riesgo de sufrir un ataque cardiaco que podría causar la muerte.
La carencia de encuentros amatorios, tomándose en cuenta uno al mes, aumentaría las probabilidades en un 3.5% de padecer de un ataque fulminante u otro tipo de muerte súbita, según los especialistas.
El dato
El texto completo del trabajo fue publicado en la revista The Journal of the American Medical Association.
M2A: Fantastic Voyage es un proyecto que trata de demostrar las diferencias entre los alimentos procesados industrialmente y los hechos en casa, desde el punto de vista del interior del cuerpo humano.
M2A es el acrónimo de “Mouth To Anus” de la boca al ano) y es una idea original de la artista Stefani Bardin, que ha trabajado mano a mano con el gastroenterólogo Dr. Braden Kuo, de la Universidad de Harvard, y con el Hospital General de Massachusetts con apoyo adicional de nutricionista Lisa Sasson, de la Universidad de Nueva York).
Un cráter “amurallado” por fumarolas y columnas de vapor, pequeños volcanes de lodo, un cráter que intimida con un lago de lava, otro casi “rozando el cielo” y envuelto en nieves eternas. Incluso, en ésta larga lista, hay cráteres dormidos que suponen un pequeño paraíso: de aguas termales, de lagos de aguas cristalinas, o hasta uno que es un edén para la fauna africana.
Imagen Indrik Myneur
Recorremos 12 cráteres que se vuelven difíciles de imaginar, para probar que incluso, en un mismo tipo de fenómeno geológico, la naturaleza puede sorprendernos con una diversidad única:
A pesar de que los océanos y mares contienen alrededor del 97% del agua existente sobre la Tierra, en la actualidad apenas un 1% del suministro mundial de agua potable proviene del agua desalada. Realmente muy poco. Los científicos creen que este recurso podría ser más y mejor explotado, con técnicas de desalinización más eficientes y menos costosas. Dos investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts MIT) han dado un interesante paso en ese camino. En simulaciones, dicen haber demostrado que los nanoporos de grafeno pueden filtrar la sal del agua a una velocidad de 2 a 3 veces mayor que la mejor tecnología de desalinización comercial que existe en la actualidad la ósmosis inversa).7
Torre del Diablo, en Wyoming.Para los que pasamos nuestra infancia sumergidos en los fantásticos mundos creados por Steven Spielberg, su imagen es inconfundible. Esa gran montaña rasgada surgiendo de la nada significó para muchos de nosotros el primer contacto con el cine de ciencia ficción.
En 1977 se estrenaba Encuentros en la tercera fase y la ya de por sí célebre Torre del Diablo se hizo famosa en todo el mundo tras servir de escenario cinematográfico para el gran contacto extraterrestre en la Tierra.
Existen diversas partes del cuerpo humano que no necesitamos, y la mayoría va a preguntarse por qué. Algunas de estas inútiles partes son realmente molestas, otras pasan desapercibidas, pero todas convergen en algo: salen sobrando en nuestro cuerpo. Es así como el vello corporal, el cóccix y las muelas del juicio no son nada más que restos evolutivos… una sombra de nuestro pasado.
Museo de cuerpos de Gunther von Hagens.
El grafeno es considerado por muchos como el material del futuro. Compuesto por nanoestructuras de carbono, podría sustituir al silicio en la fabricación de semiconductores y revolucionar la informática y la electrónica dando un paso de gigante en esos campos. El problema es que sigue siendo una sustancia costosa y difícil de fabricar. Los científicos buscan de forma infatigable la manera de obtener grafeno en grandes cantidades de forma barata y eficaz, y un grupo de investigadores europeos ha dado un nuevo paso al respecto. Han desarrollado un método de bajo coste para la fabricación de láminas de grafeno de varias capas. Lo ventajoso del nuevo método es que es simple, no requiere ningún equipo especial y puede ser implementado en cualquier laboratorio de cualquier parte del mundo.
El Ford Mustang es el coche fetiche de varias generaciones de estadounidenses, un espectacular deportivo que la firma de Dearborn introdujo en el mercado a mediados de los sesenta y que aún hoy sigue fabricándose y vendiéndose con éxito. Pero lo que muchos no sabrán es que el pura sangre que aparece en su logotipo es un homenaje a la raza autóctona de caballo que pobló a millones las llanuras norteamericanas durante siglos, mucho antes que sus homónimos de cuatro ruedas surcaran la mítica Ruta 66.
Abril 2003. Lugar: Alpes suizos. Steve Ballmer, consejero delegado de Microsoft, recibe una llamada durante unas vacaciones en las montañas helvéticas. Malas noticias. El ayuntamiento de Munich anuncia que dejará de usar el sistema operativo de la compañía en sus más de 15.000 ordenadores. En su lugar, apostarán por un sistema abierto basado en Linux.
El sucesor de Bill Gates interrumpe sus vacaciones y se dirige hacia la capital bávara. Trae consigo una batería de contraofertas con el objetivo de que el alcalde, Christian Ude, cambie de idea. El contrato, valorado en 35 millones de dólares, en realidad era una cifra modesta para una compañía de las dimensiones de la multinacional de Seattle. Pero eso era lo de menos. Ballmer teme la repercusión que puede tener el ejemplo de una de las ciudades más importantes de Alemania.






