Ajuca
A pesar de no poseer órganos visuales como nosotros, las plantas perciben todas las longitudes de onda y ven mejor que nosotros.
Como las personas, las plantas también tienen un ciclo de sueño-vigilia que denominamos ritmo circadiano. Los criptocromos son las proteínas de los cultivos y los animales que ayudan a regular los ciclos del sueño. Ahora, un estudio reciente ha descubierto que las plantas, gracias a estos receptores específicos, pueden reaccionar a los tonos azulados, haciéndoles percibir todas las longitudes de onda de la luz e incluso tener una mejor visión que la de los propios humanos.
El Ministerio de Consumo ha publicado una lista con los vegetales de temporada durante el mes de noviembre en la que destacan los hongos y las raíces.
Además, otro aspecto importante a la hora de consumir estos vegetales es elegir aquellos que se encuentran de temporada. En primer lugar, estos alimentos son más sabrosos y también contienen más nutrientes debido a que se encuentran en el momento ideal para ser recolectados. Porque la mayoría de los vegetales de temporada provienen de entornos cercanos a los puntos de venta y, de esta manera, no se emite demasiada contaminación en su traslado. Los vegetales que están de temporada también suelen presentar un mejor precio en el mercado.
Malick Ndiaye, con 12 años, aprendió a identificar las estrellas con un viejo libro de su padre y dibuja sus propios mapas del cielo.

Cuando aún no sabía leer ni escribir, en lugar de salir a jugar al fútbol con sus amigos, el pequeño Malick Ndiaye prefería pasarse las horas ojeando un viejo libro que había en su casa llamado Todo el Universo, fascinado por aquellas misteriosas imágenes de estrellas y planetas. Para verlas más de cerca, el pasado verano, a la edad de 13, juntó unas viejas gafas de miope de su padre, la lente de una cámara, alambre, papel, latas y caña y se fabricó su propio telescopio. El padre de Malick Ndiaye era gendarme y chófer personal de Abdou Diouf, expresidente de Senegal, pero también era un hombre curioso interesado por las cosas del cielo y de la tierra, a quien le encantaba leer y ver documentales. Treinta años más tarde, esas ajadas páginas fueron la inspiración de un niño que heredó el ansia de saber de su anciano padre y que aprendió de él su pasión por el bricolaje, el milagro de crear con lo que haya a mano.
En Hacienda alucinaron con Fernando. Su hija solo tenía 5 días de vida y su papá ya le estaba sacando el NIF para abrirle una posición en un fondo de inversión, como contaba la semana pasada en Twitter durante la versión ‘inversora’ del día del Orgullo Friki.

Fernando buscaba que su hija aprovechara cuanto antes las ventajas de la inversión a largo plazo. «Además de ser la primera piedra de su educación financiera, quería que se beneficiase de la magia del interés compuesto desde el minuto 0», comenta. ¿El interés compuesto? ¿Y eso qué es?
Además de ser la primera piedra de su educación financiera, quería que se beneficiase de la magia del interés compuesto desde el minuto 0
Aunque a los funcionarios de Hacienda les pareciera rara esta decisión, si hicieran los cálculos, probablemente dejarían de sorprenderse y correrían a imitarle, como veremos a continuación. Imaginemos que Fernando le metió a su hija nada más nacer 3.000 euros en el fondo de inversión y que, después, decidió junto con su pareja irle añadiendo cada mes 200 euros más.
La pandemia, el clima político o la amenaza de colapso ambiental también preocupa a los multimillonarios del mundo, y muchos de ellos han contribuido a impulsar esta tendencia de ‘preparación para el fin’, al alza entre los ricos.
Desde Silicon Valley hasta Wall Street, algunos de los nombres más importantes de la tecnología han comenzado a invertir en la preparación del fin del mundo, ya sea por una emergencia global política, social o natural. Según una encuesta de Finder, se estima que el 20 % de los estadounidenses participan en algún tipo de preparación para el fin del mundo. Veamos algunos ejemplos sonados:
Es uno de los experimentos más terroríficos en la historia de la ciencia, que, a través del comportamiento de una colonia de ratones, es un intento de los científicos de explicar las sociedades humanas. La idea del "Universo 25" vino del científico estadounidense John Calhoun, quien creó un "mundo ideal" en el que cientos de ratones vivirían y se reproducirían.

Más específicamente, Calhoun construyó el llamado "Paraíso de los ratones", un espacio especialmente diseñado donde los roedores tenían abundancia de comida y agua, así como un gran espacio habitable. Al principio, colocó cuatro parejas de ratones que en poco tiempo comenzaron a reproducirse, lo que provocó que su población creciera rápidamente. Sin embargo, después de 315 días su reproducción comenzó a disminuir significativamente.
La obsesión de muchos gobernantes actuales por politizar la historia, hacer de ella un campo de batalla ideológica, y los aniversarios redondos de acontecimientos definitorios en el desarrollo del mundo, como la conquista de México o la primera circunnavegación de Magallanes y Elcano. Un tercio de la plata que se extrajo del Nuevo Mundo no se envió a la Península Ibérica o a los territorios gobernados por Carlos V y su hijo Felipe II, sino a China. Esa historia es la que pretende rememorar el documental España, la primera globalización, dirigido por José Luis López Linares y en el que participan 39 historiadores, investigadores y escritores españoles y extranjeros. El proyecto audiovisual, que se estrena el próximo 15 de octubre en cuarenta cines y se ha realizado gracias a una campaña de mecenazgo, propone un repaso por los principales hitos de la historia moderna de España y busca derribar algunos de los estereotipos más negativos que todavía hoy siguen repitiéndose.

«La intención es desbrozar una idea de la historia de España que nos hemos creído, o nos han impuesto, y despojarla de mitos y leyendas de todo tipo», ha explicado López Linares durante la presentación de la cinta este sábado. El documental, que combina las entrevistas con imágenes de manuscritos, cuadros, ficciones o totales de lugares históricos, y trata de mostrar algunas historias olvidadas, como el origen español del símbolo del dólar, es un claro alegato a la necesidad de poner en valor una historia de España menos pesimista y de reivindicar su papel protagonista en esa primera globalización mundial. « Luchamos contra 300 años de una inercia histórica que está tan incrustada que no tenemos una tradición de documentales sobre historia como Francia o Inglaterra».
Las bicicletas compartidas a través de aplicaciones móviles parecían responder a ese trinomio empresarial clave. Nunca se habían distribuido tantos millones de bicicletas de alquiler por las calles de ningún país, China podía sacar pecho por haber sido la primera en desarrollar prácticos sistemas sin anclajes gestionados por GPS, y el modelo llevaba elementos innovadores como el pago móvil o el sistema de crédito social un paso más allá. En definitiva, muchos creían que las bicicletas compartidas revolucionarían la movilidad, sobre todo la del ‘último kilómetro’, en referencia al trayecto que la gente suele hacer desde la parada de transporte público más cercana hasta su lugar de trabajo o su hogar. Aunque no hay cifras sobre cuánto capital ha fluido hacia el sector, solo la suma de las inversiones que han recibido las principales compañías de bicicletas compartidas supera ya los 2.000 millones de dólares.
Migros, la mayor cadena de supermercado de Suiza, acaba de lanzar un huevo duro vegano que estará disponible en sus tiendas de Zúrich, Basilea, Lucerna y Ginebra este noviembre a 4,40 francos suizos el paquete de cuatro. Y es que, aunque la carne falsa tiene más detractores y genera más suspicacias, los estudios de mercado llevan bastante tiempo señalando que el huevo duro vegano puede convertirse en un elemento central de la revolución gastronómica que viene.

Un 15 de Julio de 1799 cuando un grupo de soldados Franceses se encontraban reparando los muros del Fuerte Julien, un fuerte originalmente Otomano capturado por los franceses al reforzar una de las paredes, corrieron una gran piedra utilizada como cimiento por los Otomanos durante la construcción del fuerte, fue prontamente el capitán e ingeniero Pierre-François Bouchard, que se encontraba guiando los trabajos de reparación, quien se dio cuenta que esa roca que los Otamanos habían enterrado como si fuese una piedra más tenía en realidad un gran valor arqueológico.

La piedra contenía el mismo texto en tres lenguajes distintos: el egipcio antiguo, el demótico y el Griego antiguo. El demótico era una versión simple del egipcio antiguo con origen entre las clases populares del Delta del Nilo, de aquí su nombre en griego dimotika (habla popular).



