Ajuca
¿Podría servir el conocido ibuprofeno como medicamento antiedad? Un reciente estudio del científico Michael Polymenis de la Universidad de Texas concluye que este popular medicamento para tratar el dolor y la fiebre es capaz de alargar la vida de las levaduras, de los gusanos e incluso de las moscas. El equipo de investigación probó que dosis regulares de ibuprofeno extendieron la vida útil de múltiples especies hasta un 15% más: «primero usamos la levadura del pan, que es un modelo de envejecimiento establecido, y vimos que la levadura tratada con ibuprofeno vivió más tiempo.
Para llegar a esta conclusión, los investigadores examinaron tres bases de datos clave de Estados Unidos, Alemania y Reino Unido en las que se determinaban variables importantes en el estudio como el tamaño de la familia, el origen, el estatus socioeconómico y la edad de los niños. ¿Por qué esta variación en el intelecto según el orden en el que nacemos? Los científicos no están seguros de por qué estos muestran mayor inteligencia pero podría deberse a ciertas condiciones durante la gestación o quizá a factores ambientales.
pesar de lo que la mayoría pudiera pensar, la extracción de ADN es un proceso simple que, con el debido procedimiento, podemos realizar en la cocina de cualquier casa.

Al igual que la extracción en el laboratorio, para obtener el material genético se requiere de una serie de etapas básicas.
En primer lugar, debemos conseguir lisar o romper la pared celular y/o la membrana plasmática para poder acceder al núcleo de la célula dónde se encuentra alojado el ADN.
Su historia se remonta más de dos décadas atrás, cuando en 2009 la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y la UNESCO se unieron para concebirla como la gran biblioteca universal en la que encontrar en múltiples idiomas y de forma gratuita importantes materiales fundamentales de culturas de prácticamente todo el planeta.

En el momento actual, la Biblioteca Digital Mundial acumula cerca de 20.000 artículos sobre 193 países comprendidos entre el 8.000 a.C. y el año 2.000
Los jóvenes de nuestro tiempo están practicando el sexo en menor proporción a los de antaño. El porcentaje de jóvenes estadounidenses sexualmente inactivos ha pasado del 18,9% entre 2000 y 2002 al 30,9% entre 2016 y 2018. Un tercio de los jóvenes post-adolescentes de Estados Unidos no está practicando sexo, en una tendencia rastreable también en Europa. Sabíamos que el 23% de los estadounidenses entre los 18 y los 30 años, una franja de edad ya enmarcada a las puertas de la vida adulta, tampoco estaba teniendo sexo.

La muerte del sexo no es exclusiva de las nuevas generaciones, pero sí más pronunciada.
Como explica otro investigador en un concienzudo comentario sobre el estudio, al retraso de la edad adulta. La extinción del sexo coincide no casualmente con un descenso en el consumo de alcohol, de tabaco y de sustancias diversas. Todo lo anterior coincide con un retraso del inicio de la actividad sexual y afectiva, de la independencia paterna, del matrimonio, del embarazo y de la edad a la que se tiene el primer hijo. No es simplemente lo que los jóvenes toman.

El insecto que ves en la imagen superior no es una abeja, es una mosca. Pertenece a la familia de los sírfidos y ha evolucionado para imitar la morfología de una avispa o una abeja confundiendo así a sus posibles depredadores como estrategia efectiva de supervivencia. Es inofensiva para el ser humano y, aunque en determinadas épocas puede resultar molesta dada su cantidad, en realidad es extremadamente útil en dos aspectos: cuando son larvas se alimentan de los pulgones de las plantas, convirtiéndose en un control biológico de plagas muy eficaz y, cuando en su etapa adulta se alimentan de néctar y polen, llegan a ser un agente polinizador muy interesante.
Es el famoso volcán Fagradalsfjall que entró en erupción en marzo de 2021 por primera vez en 900 años.

Las fabulosas imágenes fueron grabadas y controladas por el youtuber Joey Helms y nos muestran un avión no tripulado que sobrevuela el volcán Fagradalsfjall de Islandia y es incinerado por la lava que sale del mismo en un último instante épico. El volcán Fagradalsfjall, que se encuentra a 40 kilómetros de Reykjavik, comenzó a entrar en erupción en marzo después de permanecer inactivo durante más de 900 años.
Desde entonces, multitudes de excursionistas han acudido en masa al volcán para vislumbrar la erupción.
El país ha tenido una erupción cada cinco años en promedio. La más reciente fue en Holuhraun, que comenzó en agosto de 2014 y terminó en febrero de 2015, en el sistema volcánico Bardarbunga en un área deshabitada en el centro de la isla.
El momento exacto del accidente..
Así fue como a principios de la década de 1990, los científicos que estudiaban la zona se dieron cuenta de que había hongos.
Había muchos hongos. Muchísimos. Tantos que una microbióloga del Instituto de Microbiología y Virología de Kiev, Nelli Zhdanova, viajó a la zona para estudiar qué eran esos hongos que estaban conquistando no solo las paredes del reactor nuclear de Chernóbil sino cada centímetro de tierra que lo rodeaba.
Zhdanova y su equipo encontraron más de 200 tipos de hongos distintos. Algo ya muy sorprendente, pero quizás lo más curioso es que la inmensa mayoría de ellos contenía melanina.

El mapa, desarrollado mediante aprendizaje automático por un equipo internacional de astrofísicos, podría permitir estudios sobre la naturaleza de la esquiva materia oscura , así como sobre la historia y el futuro de nuestro universo local.
Actualmente se desconoce la distribución de la materia oscura local porque no se puede medir directamente, pero sí se puede inferir su distribución basándose en su influencia gravitacional en otros objetos del universo, como las galaxias.
Una startup alemana está revolucionando el sector al desarrollar nuevos tipos de paneles fotovoltaicos que pueden ser colocados en cualquier lugar, al adherirse a todo tipo de materiales, desde hormigón a metal, pasando por vidrio u otros soportes.

Paneles solares flexibles
Los paneles solares convencionales tienden a pesar hasta 25 kilos, y además generan enormes cantidades de calor, lo que limita el número de estructuras, principalmente edificios, que pueden instalarlos y acomodarlos.
Pero, ¿qué ocurriría si los techos de las escuelas, las paradas de autobús o incluso la mayoría de los edificios fueran capaces de producir energía? Podríamos imaginarnos, por ejemplo, que todas las superficies expuestas al sol pudieran generar electricidad.




