Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

Pensar que hacer las tareas domésticas puede mejorar tu vida suena raro. Los investigadores observaron los datos sobre ejercicio físico, y se dieron cuenta de que gran parte de los adultos de los países industrializados no llegan al nivel de ejercicio recomendado. Pero, al mismo tiempo, vieron que la realización de tareas domésticas se vinculaba con una probabilidad menor de caídas en población de mayor edad y que también servía como predictor de vida independiente. Es decir, ser capaz de hacer las tareas del hogar demuestra que puedes vivir de manera autónoma, lo que también se relaciona con capacidades cognitivas. Así lo anunció un estudio.

Para las tareas domésticas, cogieron dos categorías. Las «ligeras» o «sencillas», como hacer la colada, colgar la ropa, pasar el polvo o hacer la cama. Y a cada categoría se le asoció una cantidad de calorías gastadas, para poder compararlas con otro tipo de actividades como correr, hacer senderismo, ir al gimnasio y similares. Y los resultados fueron claros.

 Pocos participantes llegaban a los niveles de actividad física recomendados – en torno a un 36% en el grupo de jóvenes, y un 48% de los de mayor edad – si no se tenían en cuenta las tareas domésticas. Los tests de las personas más involucradas en tareas domésticas eran entre un 5-8% superiores al resto, y cuando más «duras» fuesen las tareas domésticas, mejores eran los resultados. Los investigadores plantean que, en parte, el que las tareas domésticas se puedan considerar una forma de ejercicio físico ayuda a explicar los resultados de los tests cognitivos. Se sabe, porque ha sido ampliamente demostrado en la literatura científica, que el ejercicio físico contribuye a la salud mental.

Así que si hacer tareas domésticas se puede considerar ejercicio físico, parece razonable asumir que ayudará a mejorar las capacidades cognitivas. Así que ya no hay excusas para no hacer las tareas domésticas. La limpieza del hogar es una de las tareas domésticas que más tiempo nos lleva ya que son muchos los rincones y muebles que requieren de un cuidado periódico. A nadie se le escapa barrer o fregar el suelo, repasar las ventanas y persianas o pasar el plumero para quitar el polvo, pero hay ciertos elementos a los que no dedicamos suficiente tiempo o que, directamente, olvidamos.

El resultado es sorprendente tanto por la efectividad del procedimiento como por la cantidad de restos orgánicos que acaban depositados en el mismo con el paso del tiempo. Principalmente, es polvo o piel muerta que se filtra entre las sábanas y que se acaba depositando sobre el colchón, tal y como se puede apreciar en esta grabación. La explicación al color oscuro del trozo de tela es que este nos permitirá apreciar el contraste de la suciedad, que acaba derivando en un polvo de color claro. Tras pasar unos segundos el electrodoméstico sobre el colchón, observamos una cantidad considerable de porquería acumulada en el trapo.

Como no podía ser de otra manera, este método ha generado una gran cantidad de reacciones en las redes sociales destacando su efectividad.

Así que ya no hay excusas para no hacer las tareas domésticas.